El dirigente político Tony Peña Guaba afirmó que uno de los principales obstáculos para reducir de manera sostenida los niveles de pobreza en la República Dominicana es la falta de una educación alineada con las exigencias del mundo actual, pese al crecimiento económico que ha experimentado el país durante las últimas décadas.

Durante una entrevista, Peña Guaba sostuvo que, aunque la economía dominicana ha mantenido un crecimiento promedio cercano al 5 % por casi 30 años, amplios sectores de la población continúan rezagados. A su juicio, esta contradicción tiene una explicación clara: “Es sencillamente un problema educativo”.

El dirigente explicó que muchos dominicanos permanecen en empleos informales y de baja productividad no por falta de ingresos inmediatos, sino por carencias en formación y educación financiera. Como ejemplo, citó el caso de los motoconchistas, quienes, aun generando ingresos suficientes para cubrir necesidades básicas, mantienen condiciones de vida precarias debido a la falta de educación y planificación.

“Hay personas que con los mismos ingresos logran progresar, invertir y crear pequeños negocios, mientras otras siguen viviendo en pobreza. La diferencia es la educación”, afirmó Peña Guaba, al destacar que el problema no es únicamente monetario, sino estructural y cultural.

Asimismo, criticó que el sistema educativo dominicano continúe utilizando una currícula desactualizada, diseñada para realidades de décadas pasadas, y que no responde a las demandas actuales del mercado laboral. En ese sentido, insistió en la necesidad de priorizar la enseñanza de idiomas, informática y carreras técnicas desde la educación media.

Peña Guaba planteó como aspiración nacional que la educación, además de gratuita, sea obligatoria para todos los sectores sociales, y que la mayoría de los liceos se transformen en centros politécnicos. “Si el crecimiento económico no va acompañado de una población preparada para el mundo de hoy, seguiremos creciendo, pero dejando a mucha gente atrás”, advirtió.

Finalmente, el dirigente político señaló que el desarrollo sostenible del país solo será posible si se logra una transformación profunda del sistema educativo, capaz de preparar a los jóvenes para los retos tecnológicos, productivos y laborales del presente y del futuro.