El conflicto entre Nabila Tapia y el artista urbano Don Miguelo continúa generando atención pública, a medida que surgen nuevas informaciones y versiones encontradas. Durante los últimos días, el tema ha tomado mayor relevancia mediática, luego de que se señalara la desaparición de la modelo de las redes sociales, donde previamente había publicado mensajes en los que denunciaba presuntos episodios de violencia física, verbal y psicológica ocurridos en el pasado. Aunque aclaró que no se trataba del más reciente altercado, sus declaraciones encendieron el debate público.
De acuerdo con informaciones difundidas en programas radiales y plataformas digitales, la Fiscalía de San Francisco de Macorís aprobó una orden de alejamiento a favor de Don Miguelo, al no encontrar evidencias médicas de violencia reciente. No obstante, Nabila Tapia habría manifestado que posee videos antiguos que, según afirma, muestran agresiones previas. La modelo explicó que no desea hacerlos públicos para proteger emocionalmente a su hija, decisión que ha sido interpretada por algunos como una muestra de conflicto interno aún no resuelto.
Paralelamente, han surgido versiones que indican que abogados cercanos al entorno familiar de Tapia estarían motivándola a iniciar acciones legales, amparados en las leyes que protegen a las mujeres víctimas de violencia de género. Por su parte, Don Miguelo sostiene que la situación se originó cuando su expareja acudió a un apartamento y protagonizó un episodio de destrucción de objetos, lo que motivó la solicitud de la orden judicial. Con ambas partes manteniendo posturas distintas, el caso entra en una etapa decisiva, donde las autoridades deberán establecer responsabilidades, mientras la opinión pública permanece atenta al desarrollo de una situación marcada por tensión, exposición mediática y la presencia de una menor involucrada indirectamente.