Una cámara pesada del programa nocturno Me Gusta de Noche generó amplia reacción tras simular el robo del vehículo de la comunicadora Karina Larrauri. El segmento, conducido por el equipo del espacio liderado por Jhoel López, recreó una situación de alto estrés al hacerle creer a la presentadora que su yipeta había sido sustraída mientras se encontraba trabajando. La escena fue presentada como una reflexión previa sobre la inseguridad y la dependencia del vehículo en la vida cotidiana dominicana.
La broma contó con la complicidad directa del esposo de la comunicadora, Federico Ozores, quien facilitó la ejecución del plan. Durante la grabación, un actor simuló ser el ladrón y retiró el vehículo del lugar, mientras cámaras ocultas captaban la reacción de Larrauri al descubrir que su automóvil no estaba. La tensión aumentó cuando se escenificó una falsa intervención policial, con supuestas llamadas a la central y advertencias sobre posibles detenciones para los presentes, elevando el dramatismo del momento y llevando a la comunicadora a una reacción emocional genuina.
Finalmente, el equipo reveló que todo se trataba de una broma televisiva, lo que transformó la angustia inicial en alivio y risas. El segmento fue bien recibido por la audiencia, destacándose por la intensidad de la actuación y el realismo de la puesta en escena. La cámara pesada se convirtió rápidamente en uno de los momentos más comentados del programa, reafirmando el estilo del espacio, que combina humor, sorpresa y situaciones extremas para conectar con el público nocturno. El episodio también abrió conversación sobre los límites del entretenimiento y el impacto emocional de este tipo de contenidos.