Las elecciones presidenciales de 1996 marcaron uno de los giros políticos más determinantes de la historia reciente dominicana. En la contienda participaron José Francisco Peña Gómez por el PRD, Leonel Fernández por el PLD y Jacinto Peynado por el Partido Reformista. Con Juan Bosch gravemente enfermo y la reelección prohibida para Joaquín Balaguer, Peña Gómez se perfilaba como favorito con el lema Primero la gente, mientras Fernández era presentado como la “sangre nueva” de la política nacional.

El 16 de mayo, Peña Gómez obtuvo el 47 % de los votos, Leonel Fernández el 38 % y Peynado el 14 %. Ningún candidato alcanzó el 50 % más uno requerido, lo que obligó a una segunda vuelta. Fue entonces cuando se produjo una alianza que muchos consideraban impensable: Bosch y Balaguer aparecieron juntos en un acto público, dando forma al llamado Frente Patriótico. Desde esa plataforma, se pidió cerrar el paso a lo que calificaron como “el camino malo” y respaldar a Leonel Fernández como la opción correcta para el país.

Peña Gómez denunció la alianza entre reformistas y peledeístas como un complot racista destinado a impedir su llegada al poder. Sin embargo, Balaguer llamó a su militancia a votar por Fernández, no por el candidato de su propio partido. El resultado fue decisivo: el PLD ganó la segunda vuelta con el 51 % frente al 48 % del PRD. Para muchos, resultó impactante ver a Bosch junto a quien había acusado de fraude en 1990, pero esa unión —sellada en un contexto de salud deteriorada del líder histórico— fue clave para el ascenso definitivo del Partido de la Liberación Dominicana al poder.