La Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (ONESVIE) realizó inspecciones técnicas en el municipio de Gaspar Hernández, provincia Espaillat, como parte de las acciones de respuesta ante los daños ocasionados por las recientes lluvias que afectaron la zona.

A través de su Delegación Regional Norte, con sede en Puerto Plata, la institución llevó a cabo evaluaciones estructurales en viviendas impactadas por las inundaciones y en edificaciones que presentan riesgo de colapso, con el objetivo de determinar su nivel de vulnerabilidad y ofrecer recomendaciones que garanticen la seguridad de los residentes.

Durante la jornada también se realizó una evaluación visual del puente sobre el río Joba, infraestructura clave para la comunicación de la comunidad, con el fin de verificar sus condiciones de estabilidad, seguridad y operatividad luego de las crecidas registradas en los últimos días.

El equipo técnico estuvo encabezado por la directora regional, ingeniera Fanny Ramos, y el encargado de la Delegación Puerto Plata, ingeniero Ernesto Polanco Grante, quienes dirigieron los trabajos junto a un grupo multidisciplinario de ingenieros, arquitectos y técnicos especializados.

Las autoridades indicaron que el uso de drones permitió realizar levantamientos en zonas de difícil acceso y obtener una valoración más precisa de las áreas afectadas, lo que facilitará la toma de decisiones para reducir riesgos y prevenir posibles incidentes estructurales en la comunidad.

Daños en Gaspar

El municipio de Gaspar Hernández, en la provincia Espaillat, ha sido afectado en los últimos días por intensas lluvias que han provocado inundaciones en varias comunidades, especialmente en zonas cercanas a ríos y cañadas. La crecida de los afluentes ha causado daños en viviendas, carreteras, centros educativos y otras infraestructuras, obligando a las autoridades a desplegar operativos de asistencia y evaluación para atender a las familias afectadas.

Las lluvias también han generado dificultades en el tránsito y en las actividades comerciales y escolares de la zona, mientras distintas instituciones del Estado trabajan en labores de limpieza, reparación y levantamiento de daños. Las autoridades mantienen vigilancia sobre las condiciones climáticas y continúan coordinando acciones para reducir riesgos y restablecer la normalidad en las comunidades impactadas.