En el programa Enfoque Matinal, los panelistas compartieron reportes directos recibidos desde distintos municipios de Puerto Rico, donde familias se resguardaban en baños y áreas sin ventanas ante la fuerza del huracán María. Se alertó sobre la situación del colegio Roberto Clemente, uno de los refugios más grandes de la isla y con alta presencia de ciudadanos dominicanos, que comenzó a sufrir filtraciones y daños estructurales pese a su construcción de hormigón. Autoridades municipales tomaron medidas adicionales al aumentar el nivel del agua, mientras crecía la preocupación por la seguridad de los refugiados en un evento descrito como el más severo en un siglo.
Los comunicadores recordaron que Puerto Rico no enfrentaba un huracán de esta magnitud desde San Felipe en 1928. Describieron el sonido del viento como una experiencia sobrecogedora, comparada por testigos con motores de avión encendidos simultáneamente. En ese contexto, se citó la advertencia del meteorólogo John Morales, quien llamó a la población a prepararse mentalmente para el evento más devastador de su historia, subrayando que no se trataba solo de ciencia, sino de supervivencia. Sus palabras, provenientes de una figura altamente respetada, reforzaron la conciencia colectiva y la gravedad de la amenaza inminente.
El programa también expuso una preocupación clave: muchos ciudadanos no acudieron a los refugios, pese a los llamados oficiales. Alcaldes informaron que la ocupación fue menor a la esperada, incluso inferior a la registrada durante el huracán Irma, lo que evidenció una peligrosa subestimación del riesgo. Mientras el ojo del huracán entraba y se registraban breves momentos de calma, se reiteró la advertencia de no salir, ya que las bandas posteriores traen la mayor violencia. Imágenes en vivo mostraron árboles y estructuras sacudidas como telas. Además, se presentaron escenas devastadoras desde Dominica, donde residen unos 3.000 dominicanos y el desastre fue prácticamente total, sin acceso ni comunicaciones.