El programa de humor Boca de Piano volvió a captar la atención del público con uno de sus segmentos más populares: La ruta de Boca Taxi. En esta entrega, el comediante simula ser un taxista mientras comparte escena con el comunicador Enrique Crespo, desarrollando una conversación espontánea cargada de ironía, doble sentido y comentarios sobre la farándula local. El formato, basado en la improvisación, convierte el supuesto trayecto en una excusa para abordar temas cotidianos desde la sátira y el relajo.
Durante el recorrido ficticio, ambos intercambiaron bromas sobre amenazas, rumores del medio artístico y la percepción pública de los comunicadores. Entre risas, Boca de Piano ironizó sobre supuestas advertencias recibidas y se refirió, en tono humorístico, a figuras del entretenimiento nacional. La conversación avanzó hacia temas como los chismes mediáticos, la credibilidad de la farándula y la forma en que muchas informaciones, aunque se presenten como chistes, terminan acercándose a la realidad. El diálogo se mantuvo en un lenguaje coloquial, irreverente y característico del estilo del programa.
El segmento también tocó asuntos como las transformaciones físicas en el espectáculo, las modas entre artistas, la moral pública y la contradicción entre discurso y práctica, especialmente en temas religiosos y sociales. Todo fue tratado desde el humor ácido, sin intención de solemnidad, apelando a la risa como recurso principal. La ruta de Boca Taxi se consolida así como una propuesta que mezcla crítica ligera, picardía y entretenimiento, logrando que el público conecte con situaciones reconocibles del entorno mediático dominicano. El espacio reafirma el sello de Boca de Piano: provocar carcajadas mientras se comentan, sin filtros, los temas más comentados del momento.