El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que está dispuesto a conversar con el alcalde electo de Nueva York, Zohran Mamdani, pero solo si éste da el primer paso. “Si él quiere hablar, que me llame”, expresó el mandatario al ser cuestionado por periodistas sobre si tiene previsto contactar al nuevo alcalde tras su reciente victoria electoral.
Trump evitó confirmar si tiene intenciones de iniciar la comunicación por su cuenta y sostuvo que su administración mantiene “una agenda muy ocupada”, aunque no descartó una futura reunión. Hasta ahora, ni Mamdani ni su equipo han reportado acercamientos con la Casa Blanca.
La declaración surge en medio de la expectación política que ha generado la elección de Mamdani, considerado una de las figuras progresistas más influyentes del Partido Demócrata. Analistas prevén que una eventual conversación entre ambos podría marcar el tono de la relación entre la nueva administración municipal y el gobierno federal.
Las palabras de Trump generaron diversas reacciones en el panorama político estadounidense. Algunos observadores interpretan la declaración como una muestra de distancia entre el gobierno federal y la futura administración de Nueva York, mientras otros la consideran una estrategia del presidente para mantener el control del diálogo y proyectar autoridad frente a un líder de la oposición progresista.
Por su parte, voceros del alcalde electo Mamdani respondieron brevemente, indicando que el nuevo mandatario local “está enfocado en la transición y en cumplir sus promesas a los neoyorquinos”, sin confirmar si planea comunicarse con Trump en los próximos días. La oficina de Mamdani también reiteró su compromiso con políticas de justicia social, vivienda y transporte público.
Mientras tanto, la prensa estadounidense destaca que la relación entre ambos podría definir temas clave para la ciudad, como la asignación de fondos federales, la coordinación en seguridad y el manejo de la inmigración. Expertos en política advierten que una falta de diálogo temprano podría complicar la cooperación entre Nueva York y Washington en los primeros meses de gestión.