Una llamada telefónica del comunicador Emilio Ángeles reavivó la controversia en torno al llamado “Rebu” y a la exposición mediática de la denominada pareja del pueblo, en un espacio radial donde también se discutieron las posturas de Joseph Tavarez. Durante su intervención, Ángeles inició con saludos a colegas y reconocimientos profesionales, antes de defender su trayectoria personal y su carácter frontal, subrayando que su conducta y hoja profesional son ampliamente conocidas por sus compañeros de décadas en los medios.

En su relato, Ángeles explicó que su participación en el segmento surgió tras una llamada de El Pachá, quien le solicitó intervenir en un contexto que él definió como social y humano. Afirmó que su intención fue resaltar valores positivos, como el amor y la perseverancia de la joven pareja, en contraste con lo que describió como un entorno mediático cargado de escándalos, violencia e inmoralidad. Según su versión, el gesto público hacia los jóvenes buscaba destacar que aún existen historias afectivas genuinas, alejadas de la confrontación.

No obstante, la llamada tomó un giro más tenso cuando Ángeles denunció sentirse humillado por la actitud posterior de un colega, a quien acusó de mostrar cordialidad fuera del aire y luego difundir un audio crítico en plataformas digitales. El comunicador expresó sorpresa y decepción por lo que consideró una “estocada” mediática, cuestionando la coherencia entre el trato privado y la exposición pública. El intercambio evidenció fisuras internas entre figuras del medio y reabrió el debate sobre lealtad profesional, manejo de desacuerdos y ética comunicacional. Al cierre, los participantes coincidieron en la necesidad de “armonizar” el conflicto fuera del aire, mientras la discusión pública continúa alimentando opiniones encontradas en redes y espacios de opinión.