En el programa Enfoque Final se reconstruyó uno de los episodios más simbólicos de la desconfianza ciudadana hacia las instituciones: el prolongado caso conocido como “la soga”. A través de archivos, comentarios y comparaciones históricas, el espacio explicó cómo, durante años, la búsqueda del prófugo se convirtió en una narrativa recurrente que desplazó del debate público temas económicos y sociales urgentes. En ese contexto, la figura del entonces ministro Ramón Fadul quedó asociada a una declaración que marcó a la opinión pública: la afirmación de que el imputado se encontraba en España.
El análisis planteó que, entre 2010 y 2013, el caso fue tratado como una “saga por temporadas”, alimentada por informes contradictorios, supuestas pistas internacionales y anuncios oficiales que nunca culminaban en resultados concretos. Mientras el dólar subía y el presupuesto nacional se ajustaba, gran parte de la conversación pública giraba en torno a la pregunta diaria sobre el paradero de “la soga”. La producción recordó declaraciones de altos mandos policiales y funcionarios que prometían capturas inminentes, reforzando la percepción de un Estado incapaz de cerrar procesos emblemáticos con eficiencia y transparencia.
En su cierre, Enfoque Final sostuvo que este episodio sintetiza una precariedad institucional más amplia: investigaciones dilatadas, manejo comunicacional confuso y una ciudadanía expuesta a relatos que rozan lo inverosímil. Más allá del desenlace judicial, el caso dejó una huella duradera en la memoria colectiva, al evidenciar cómo la narrativa oficial puede erosionar la credibilidad pública cuando no se respalda con hechos. El programa concluyó que la “soga” no fue solo un prófugo, sino un símbolo de la distancia entre el discurso del poder y las expectativas de justicia de la población dominicana.