El comunicador Fernando Ramírez expresó profunda preocupación por la situación migratoria que atraviesa la República Dominicana, al asegurar que, pese a los esfuerzos realizados por el Estado para controlar la frontera y frenar la migración irregular, el país estaría “perdiendo la batalla” frente al creciente flujo de ciudadanos haitianos.

Durante una intervención en un espacio de comentarios, Ramírez reconoció las acciones ejecutadas por la Dirección General de Migración, como los operativos, deportaciones y controles en distintas vías del territorio nacional. Sin embargo, sostuvo que estos esfuerzos no parecen ser suficientes ante la masiva presencia de extranjeros en múltiples actividades de la vida cotidiana, desde el transporte hasta el comercio y los servicios.

El comunicador insistió en que su postura no responde a sentimientos de rechazo hacia el pueblo haitiano, recordando incluso que creció y convivió con ciudadanos de esa nacionalidad en su comunidad natal de Vánica. No obstante, afirmó que la falta de control efectivo y la supuesta irregularidad de muchos estatus migratorios representan una amenaza para la soberanía y la estabilidad social del país.

Ramírez también cuestionó la emisión de visas en años anteriores, señalando que, según datos manejados, se habrían otorgado cientos de miles en la última década, muchas de ellas sin el debido seguimiento. A su juicio, esto habría contribuido a una situación de desorden migratorio que hoy resulta difícil de revertir.

“Estamos en el año 2025. Si esto sigue así, en 10 años no habrá diferencia entre dominicanos y haitianos en este territorio”, advirtió, al tiempo que hizo un llamado a las autoridades a reforzar las políticas migratorias, transparentar los datos oficiales y aplicar la ley con mayor firmeza, pero dentro del marco del respeto a los derechos humanos.

Ramírez también cuestionó la falta de datos oficiales claros sobre cuántos ciudadanos haitianos cuentan realmente con un estatus migratorio regular en el país, señalando que muchas personas transitan diariamente por distintas ciudades sin que exista un control efectivo sobre su situación legal. A su juicio, esta realidad refleja fallas estructurales en el sistema migratorio dominicano y una permisividad que, según dijo, se ha convertido en un problema silencioso que impacta en múltiples sectores, desde el transporte informal hasta el comercio y los servicios.

El comunicador insistió en que su preocupación no obedece a un sentimiento de rechazo hacia la población haitiana, sino al descontrol institucional que, en su opinión, pone en riesgo el orden, la seguridad y la identidad nacional. En ese sentido, hizo un llamado a las autoridades a revisar con urgencia las políticas migratorias, fortalecer los controles fronterizos y establecer mecanismos más estrictos que garanticen el cumplimiento de la ley, sin que ello implique violar los derechos humanos de ninguna persona.