Aunque el Huracán Irma aún no ha tocado tierra en Florida, sus efectos comenzaron a sentirse con fuerza, especialmente al norte de Key Largo. Las primeras inundaciones se registraron como resultado de intensas lluvias asociadas a las bandas externas del sistema, combinadas con marejadas ciclónicas que elevaron de manera significativa el nivel del mar. Autoridades locales activaron protocolos preventivos ante el rápido avance del fenómeno, que continúa desplazándose con alto potencial destructivo.

Residentes reportaron anegamientos en calles, áreas residenciales y accesos principales, lo que ha complicado la movilidad y generado preocupación entre las comunidades costeras. Equipos de emergencia advirtieron que estas inundaciones tempranas son un indicador del impacto que podría intensificarse en las próximas horas, incluso antes de un eventual impacto directo. La situación obligó a reforzar las órdenes de evacuación en zonas vulnerables y a habilitar refugios temporales para personas que viven en áreas bajas o cercanas a cuerpos de agua.

Meteorólogos señalaron que Irma mantiene una amplia circulación, capaz de producir lluvias torrenciales a gran distancia de su centro. Este comportamiento incrementa el riesgo de inundaciones repentinas, cortes eléctricos y daños a la infraestructura, aun sin contacto directo con tierra firme. Las autoridades exhortaron a la población a no subestimar el peligro, mantenerse informada por canales oficiales y evitar desplazamientos innecesarios. Mientras el sistema continúa su trayectoria, Florida se mantiene en alerta máxima, con énfasis en la protección de vidas humanas y la reducción de riesgos en comunidades costeras y zonas propensas a inundaciones.