En el programa Mariasela, el merenguero Kinito Méndez reflexionó sobre el presente y el futuro del merengue, afirmando con claridad que el género “necesita relevos”. Durante la entrevista, el artista presentó su tema La patria en la cabeza, una propuesta musical que mezcla merengue con bachata, salsa y matices urbanos, concebida para exaltar el orgullo nacional y ofrecer un respiro emocional en medio de los problemas sociales que afectan al país.
Méndez explicó que la canción nació a partir del documental Mi País, de Pinky Pintor, y de la necesidad de crear un mensaje positivo que conectara con la gente más allá de los escándalos, la delincuencia y la desmoralización colectiva. Definió el tema como “un niño hecho merengue”, diseñado para levantar el ánimo y reforzar la identidad dominicana. Sobre la fusión de ritmos, defendió que no se trata de abandonar el merengue, sino de reinventarlo sin perder su base rítmica, recordando que cada etapa histórica del género ha aportado innovaciones que lo han mantenido vigente.
Uno de los puntos centrales de la conversación fue la desconexión entre el merengue tradicional y las nuevas generaciones. Kinito sostuvo que los jóvenes consumen otros sonidos y que pretender imponerles fórmulas del pasado es un error. Por ello, abogó por crear nuevos líderes jóvenes dentro del merengue, incluso adelantando su intención de producir un grupo de artistas entre 18 y 20 años como relevo natural del género. También lamentó que, en ocasiones, el merengue sea más valorado fuera del país que dentro, citando el caso de Colombia como un mercado fiel al ritmo dominicano. La entrevista cerró con un llamado a amar, defender y actualizar el merengue como parte esencial de la identidad cultural nacional.