El comunicador Julio Martínez Pozo abordó el tema de Senasa y expresó cuestionamientos en torno a la medida de coerción impuesta en el caso de Santiago Hazim, calificando los 18 meses de prisión preventiva como una “pena anticipada” aplicada sin que, a su juicio, existan pruebas concluyentes que la justifiquen.
Durante su comentario en el programa radial ZOL FM, Martínez Pozo sostuvo que la prisión preventiva debe ser una medida excepcional y no la norma. En ese sentido, planteó que en este caso podrían haberse considerado alternativas como la presentación periódica o el arresto domiciliario, al entender que no hay riesgo de fuga por parte de los implicados.
El analista también criticó lo que considera una desproporcionalidad en la aplicación de la justicia, señalando que personas con mayor nivel de responsabilidad dentro de los hechos investigados permanecen en libertad, mientras otros con menor capacidad económica enfrentan medidas más severas. A su juicio, esta situación proyecta una imagen de inequidad en el sistema judicial.
Asimismo, enfatizó que el enfoque del proceso no debe centrarse en la espectacularidad de las medidas de coerción, sino en la solidez de los expedientes presentados por el Ministerio Público. Indicó que la clave para lograr condenas sostenibles en los tribunales radica en investigaciones bien estructuradas y sustentadas con pruebas contundentes.
En otro orden, Martínez Pozo abordó el impacto de la crisis internacional en la economía dominicana, destacando el alza del precio del petróleo —que superó los 106 dólares por barril— y su efecto en el costo del gas natural y los fertilizantes. Según explicó, este escenario genera presión directa sobre el bolsillo de los ciudadanos y puede incidir en la estabilidad política, ya que el descontento social tiende a dirigirse hacia las autoridades gubernamentales.
Finalmente, el comunicador utilizó la expresión “el pueblo de la puerta” para describir a la clase media que ya comienza a resentir los efectos de la situación económica, advirtiendo que los sectores más vulnerables podrían enfrentar un panorama aún más complejo en medio de la coyuntura actual.