Durante el programa radial Buscando Sonido con Robert Sánchez se generó un amplio debate a raíz del revuelo en redes sociales por una fotografía publicada por Karen, quien compartió una imagen viajando en un avión privado junto a su pareja. La publicación provocó una ola inmediata de críticas, algunas de ellas con expresiones ofensivas que cuestionaban su estilo de vida y la acusaban de “fantochería”, sin que existiera señal alguna de uso de recursos públicos o acciones ilegales.
En el espacio radial se defendió que tanto Karen como su esposo tienen pleno derecho a disfrutar del fruto de su trabajo, destacando que se trata de ingresos obtenidos de manera lícita y producto de años de sacrificio. Los panelistas coincidieron en que existe un patrón social donde, cuando una persona que viene de abajo prospera y lo muestra, es atacada con comentarios cargados de clasismo, envidia y descalificación personal, especialmente cuando se trata de una mujer.
Las llamadas del público reforzaron la discusión, señalando que muchas críticas ignoran el trabajo social que la pareja realiza a través de su fundación y se enfocan únicamente en su imagen pública. El consenso general fue que el éxito ajeno sigue generando incomodidad en ciertos sectores, convirtiendo las redes sociales en un espacio de ataque más que de análisis, aun cuando no existe motivo real para el señalamiento.