La nueva coordinadora del Gabinete de Política Social, Yanilda Vásquez, expresó su preocupación por el desvío de ayudas sociales hacia personas que no se encuentran dentro de los rangos de vulnerabilidad y prometió corregir esa práctica para que los recursos del Estado lleguen realmente a quienes los necesitan. Vásquez afirmó que una de sus principales metas será garantizar la correcta focalización de los programas sociales y avanzar hacia el objetivo de “hambre cero” en el país.

Vásquez, quien asumió el cargo el 7 de enero, explicó que su gestión estará orientada a fortalecer la atención a la pobreza extrema, así como a sectores específicos históricamente desprotegidos, entre ellos las madres adolescentes que han tenido que abandonar sus estudios para dedicarse a la crianza de sus hijos.

Asimismo, destacó la relevancia de abordar la salud emocional, anunciando la ampliación del acceso gratuito a servicios de psicología y psiquiatría mediante programas como “Serio y Mujer”.

La funcionaria también resaltó el impacto de la Ruta Solidaria, iniciativa a través de la cual se han realizado 1,418 actividades de asistencia a personas en condiciones críticas. Aseguró que el enfoque del gabinete será trabajar de forma directa en los territorios, con prioridad en los hogares con mayores carencias y sin acceso a servicios básicos.

En relación con cuestionamientos sobre presuntas cancelaciones masivas en instituciones públicas, Vásquez aclaró que no visualiza despidos generalizados. Explicó que se prevén remociones puntuales por reasignaciones de departamentos, pero defendió que los empleados con perfil técnico adecuado y buen desempeño deben permanecer en sus puestos, independientemente de su afiliación política. Subrayó que su interés no es sustituir personas para beneficiar a terceros, sino garantizar eficiencia y transparencia en la gestión social del Estado.