El comunicador Mamola cuestionó públicamente que artistas y figuras icónicas del país no realizaran un “baño de pueblo” tras el paso del huracán María, especialmente en referencia a Juan Luis Guerra. Durante su comentario, Mamola reconoció la grandeza artística y humana del músico, pero sostuvo que la ciudadanía esperaba ver a sus referentes en el terreno, acompañando a las víctimas, abrazando a los afectados y compartiendo de manera directa el dolor de las comunidades golpeadas por el desastre. A su juicio, la presencia física de estos íconos tiene un valor simbólico que va más allá de cualquier aporte económico.
En la misma línea, mencionó al ex beisbolista David Ortiz, recordando su historial filantrópico y el trabajo constante de su fundación. Sin embargo, insistió en que el clamor popular apuntaba a ver a estas figuras “enlodadas”, recorriendo zonas afectadas y dando respaldo visible a quienes lo perdieron todo. Mamola contrastó esa ausencia con la actuación de otros artistas que sí acudieron a centros de acopio y se involucraron directamente, subrayando que el gesto público también comunica solidaridad y compromiso social en momentos críticos.
El comunicador reconoció que Juan Luis Guerra estaba recaudando fondos a través de UNICEF, pero consideró que esa labor, aunque valiosa, se percibió como distante para una parte de la población. También destacó el activismo de Don Miguelo y el apoyo de líderes locales y comunitarios que salieron a las calles pese a condiciones personales adversas. Para Mamola, la discusión abre un debate legítimo sobre el rol público de las figuras influyentes en tiempos de crisis: donar es importante, pero la cercanía humana y la visibilidad solidaria pueden marcar una diferencia emocional profunda en sociedades golpeadas por la tragedia.