En el programa Los Opinadores se generó un intenso debate tras denuncias sobre acciones atribuidas a residentes de Santiago, quienes, según los panelistas, estarían expulsando a migrantes haitianos “con sus propias manos”, sin mediación de autoridades. Los comentaristas advirtieron que este tipo de conductas colectivas no solo vulneran derechos humanos básicos, sino que también colocan a civiles fuera del marco legal, alimentando un clima de violencia, estigmatización y desinformación. Subrayaron que la migración es un fenómeno complejo que debe abordarse con políticas públicas, no con acciones improvisadas ni discursos de odio.
Durante el espacio también se criticó duramente una reciente campaña publicitaria de Plaza Lama, calificada como racista por la representación diferenciada de personas según su color de piel. Los opinadores señalaron que el anuncio muestra personajes blancos realizando actividades recreativas y de consumo —escuchando música, recibiendo regalos, haciendo compras— mientras que a una persona negra se le asigna únicamente un rol manual, utilizando una llave de ferretería para “arreglar cosas”. Para el panel, esta narrativa visual refuerza estereotipos históricos que asocian a personas negras con labores físicas y excluyen su diversidad social y económica.
Los analistas coincidieron en que tanto los actos denunciados en Santiago como la publicidad cuestionada reflejan un problema estructural de racismo normalizado. Llamaron a las empresas a revisar sus mensajes con enfoque de derechos y responsabilidad social, y a las autoridades a garantizar que la gestión migratoria se realice conforme a la ley. El programa concluyó que el discurso público tiene consecuencias reales y que normalizar imágenes o prácticas discriminatorias profundiza divisiones sociales, debilita la convivencia y expone al país a cuestionamientos nacionales e internacionales.