En el programa La Tuerca se analizó el notable cambio físico de Alexandra Fernández, esposa de Mozart La Para, a lo largo de los años. Los panelistas comentaron imágenes recientes comparadas con fotografías antiguas, destacando una transformación que calificaron como drástica, especialmente en el rostro y el estilo capilar. El debate surgió a partir de publicaciones en redes sociales donde se aprecia a Alexandra con cabello platinado y una estética más cercana a figuras internacionales del entretenimiento, lo que reavivó la conversación pública sobre los cambios físicos en figuras mediáticas.

Durante la discusión, se mencionaron similitudes entre el nuevo look de Alexandra y el de la socialité Kim Kardashian, comparación que también se extendió a otras personalidades como Nabila Tapia. Los comentaristas aclararon que la propia Alexandra ha manifestado no sentirse incómoda con estas comparaciones y que no considera estar imitando a nadie. Según relataron, ella asume sus transformaciones como parte de una búsqueda personal, una forma de entretenimiento y autoexpresión, y disfruta experimentar con su imagen sin permanecer estática en un solo estilo.

El panel subrayó que, pese a las críticas recibidas en redes, Alexandra mantiene una postura firme: ser figura pública no obliga a tolerar ataques personales. Defendieron su derecho a bloquear comentarios ofensivos y a exigir debates con argumentos, no descalificaciones. También resaltaron su rol familiar y social, señalando que más allá de la estética, es una mujer activa en causas solidarias y enfocada en su entorno cercano. El análisis concluyó que el caso refleja un fenómeno contemporáneo: la presión estética amplificada por redes sociales y la necesidad de establecer límites frente al escrutinio digital. Para los comentaristas, los cambios físicos de Alexandra no solo hablan de moda o tendencias, sino de autonomía personal en una era donde la imagen se convierte en tema permanente de conversación pública.