Este viernes se celebra la llamada boda del pueblo, un evento comunitario que ha generado expectativas, comentarios y debates en distintos sectores sociales. La unión de Juan Manuel Ávila y Yaritza Álex fue anunciada como una ceremonia abierta, pensada para compartir con vecinos, autoridades locales y figuras del entretenimiento. Aunque la fecha coincide con un viernes 13, considerado supersticioso por muchos dominicanos, los organizadores reiteraron que la celebración sigue firme. Desde tempranas horas, el ambiente ha estado marcado por curiosidad colectiva, opiniones encontradas y una atención mediática que ha crecido conforme se acerca el momento oficial del enlace.
Uno de los puntos más comentados ha sido la cancelación del artista urbano Alcángel, quien había sido mencionado en redes sociales como parte del espectáculo musical. El intérprete informó que no asistirá debido a que permanecerá enfocado en Puerto Rico tras los daños provocados por el huracán María. Sin embargo, la decisión generó cuestionamientos públicos, ya que sus presentaciones programadas en Argentina y Nueva York durante el mismo fin de semana no fueron suspendidas. Esta situación provocó críticas sobre responsabilidad, manejo de compromisos y coherencia ante una actividad previamente promocionada.
Además de la ausencia artística, también se confirmó que la presentadora Francisca Lachapel y el comunicador Orlando Segura no participarán, pese a haber sido señalados como dama de honor y padrino. A esto se suma el malestar de ciudadanos que recuerdan promesas anunciadas públicamente y aún no cumplidas, como entregas, apoyos y beneficios ofrecidos hace un año. La boda del pueblo, aunque mantiene su carácter simbólico, deja al descubierto expectativas incumplidas, fallas de coordinación y la necesidad de mayor claridad. Pese a ello, los contrayentes recibirán felicitaciones oficiales y el respaldo de quienes priorizan el valor emocional del compromiso. La comunidad seguirá atenta al desarrollo del acto civil y la celebración prevista.