Una investigación presentada por Nuria Piera reveló denuncias sobre las condiciones laborales del personal vinculado al sistema Sistema Nacional de Emergencias 911. Médicos, enfermeras, choferes y otros trabajadores aseguran enfrentar jornadas extensas de hasta 12 y 24 horas, sin acceso adecuado a servicios básicos como agua potable, baños disponibles o espacios dignos para descanso. Las imágenes difundidas muestran a empleados descansando en el suelo durante sus pausas, lo que ha generado preocupación por el impacto en su salud y desempeño.
Las quejas apuntan principalmente al Departamento de Emergencias y Desastres del Ministerio de Salud Pública, entidad que forma parte de las agencias que colaboran con el sistema. De acuerdo con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Enfermería, varios trabajadores han desarrollado problemas de salud, incluyendo afecciones renales y musculares, presuntamente vinculadas a las condiciones laborales. Además, denuncian que algunos empleados han sido desvinculados tras enfermarse, en lugar de ser reubicados como establece la normativa de riesgos laborales.
A pesar de las solicitudes de explicación, las autoridades no han ofrecido respuestas directas sobre estas denuncias, limitándose a enviar comunicaciones y material audiovisual que no aborda el fondo del problema. El caso ha reabierto el debate sobre la responsabilidad institucional en garantizar condiciones dignas para quienes brindan servicios de emergencia, así como la necesidad de supervisión y transparencia en la gestión de estas áreas críticas para la población.