El programa Los Opinadores volvió a colocarse en el centro del debate público tras una emisión marcada por fuertes cuestionamientos a encuestas políticas difundidas recientemente. Durante el espacio televisivo, los conductores reaccionaron con escepticismo ante los resultados atribuidos al Centro Económico del Cibao, los cuales otorgaban un 43 % de preferencia al presidente Danilo Medina en el Distrito Nacional. La discusión se desarrolló en vivo, con un tono crítico hacia la credibilidad de los estudios de opinión presentados.
Los panelistas manifestaron su rechazo a lo que consideraron intentos de manipulación mediática, señalando que ciertas encuestas responderían más a intereses económicos que a mediciones reales del sentir ciudadano. En medio del intercambio, el programa abrió las líneas telefónicas para conocer la opinión del público, invitando a los televidentes a pronunciarse de forma directa. Las llamadas recibidas reflejaron un rechazo mayoritario a los datos expuestos, lo que fue interpretado como una muestra del distanciamiento entre las cifras publicadas y la percepción popular.
A lo largo del segmento, los conductores insistieron en que la comunicación debe servir para orientar y no para crear percepciones artificiales en la población. El espacio cerró con un llamado a la responsabilidad ética de quienes elaboran y difunden encuestas, especialmente en un contexto social y político complejo. La emisión evidenció cómo los programas de opinión continúan funcionando como plataformas de confrontación pública, donde se cuestiona el uso de la información como herramienta política y se refuerza el papel del debate abierto dentro de los medios dominicanos.