En una impactante escena registrada por uno de sus compañeros, un pescador del Amazonas logró capturar un pirarucú (arapaima) de 150 kilogramos, considerado uno de los peces de agua dulce más grandes del mundo. Este ejemplar, que forma parte de la fauna emblemática de la región amazónica, sorprendió por su tamaño imponente y la destreza con la que se movía.
A pesar de su gran envergadura, el arapaima es un depredador extremadamente ágil. Su alimentación se basa principalmente en otros peces, aunque es conocido por sus saltos de hasta dos metros fuera del agua para capturar aves. Los expertos destacan que estos gigantes del Amazonas pueden superar los tres metros de longitud, convirtiéndose en verdaderos protagonistas de su ecosistema y en un espectáculo natural difícil de olvidar.
El registro de esta captura se ha difundido rápidamente, mostrando la mezcla de fascinación y respeto que genera este pez entre pescadores y científicos. Este hallazgo resalta la riqueza y singularidad de la biodiversidad amazónica, recordando la importancia de proteger sus hábitats y las especies que los habitan.
El pirarucú o arapaima es uno de los peces de agua dulce más grandes del mundo, capaz de alcanzar más de tres metros de longitud y pesar varios cientos de kilogramos. Su cuerpo alargado y musculoso está cubierto por escamas grandes y resistentes que le brindan protección frente a depredadores y otros peces. Posee una cabeza aplanada con una boca grande adaptada para su alimentación, y un sistema respiratorio que le permite tomar aire directamente de la superficie, lo que le facilita sobrevivir en aguas con bajos niveles de oxígeno, como ocurre en muchas zonas del Amazonas.
A pesar de su tamaño, el arapaima es un depredador ágil y rápido. Su dieta se compone principalmente de peces, aunque también puede cazar aves u otros animales pequeños que se acerquen a la superficie. Es famoso por sus saltos espectaculares fuera del agua, que pueden alcanzar hasta dos metros de altura, una habilidad que utiliza tanto para capturar presas como para escapar de amenazas. Además, este pez es longevo y puede vivir varias décadas, contribuyendo de manera significativa al equilibrio ecológico de su hábitat.