Agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), en coordinación con otros organismos del Estado, decomisaron un cargamento de 863 paquetes, presumiblemente cocaína, durante una amplia operación de persecución e interdicción en las costas de la provincia Pedernales. La intervención se produjo luego de más de 15 horas de seguimiento continuo por aire, mar y tierra.
Según el informe preliminar, las unidades lograron interceptar a varias millas náuticas al sur de Cabo Rojo una embarcación sin nombre ni matrícula, en la que viajaban dos ciudadanos dominicanos. En el interior del bote fueron encontrados 26 sacos que contenían los paquetes de la presunta droga, envueltos en cinta adhesiva y marcados con distintos logotipos.
Operativo conjunto
Las autoridades detallaron que la operación fue ejecutada mediante un despliegue combinado que incluyó agentes de la DNCD, miembros de la Armada de la República Dominicana, la Fuerza Aérea y organismos de inteligencia del Estado, bajo la coordinación del Ministerio Público. Durante la intervención también fueron incautados una radio satelital, tres equipos GPS, dos teléfonos celulares, además de provisiones, lonas y prendas de vestir.
Los reportes indican que el cargamento fue ubicado tras labores de seguimiento y vigilancia, activadas por informaciones de inteligencia que alertaron sobre el desplazamiento de la embarcación con presuntas sustancias narcóticas a bordo.
Las autoridades destacaron que este operativo representa “el primer golpe del año 2026 a las estructuras criminales dedicadas al narcotráfico internacional”, resaltando el apoyo interinstitucional y la cooperación internacional como piezas clave para el éxito del decomiso.
Investigación abierta
Los dos detenidos permanecen bajo interrogatorio, mientras el Ministerio Público y la DNCD mantienen abierta la investigación para establecer si existen otros implicados en la red, con el propósito de apresarlos y someterlos a la justicia por violación a la Ley 50-88 sobre drogas y sustancias controladas.
Los 863 paquetes incautados fueron enviados al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) para determinar el tipo y el peso exacto de la sustancia ocupada.