Durante una emisión del programa Los Opinadores, los conductores abordaron una campaña de solidaridad para recaudar fondos a favor de Noel de Jesús, un ciudadano que necesita con urgencia un trasplante de hígado. En el espacio se compartieron números de cuentas bancarias del Banco Popular y del Banco de Reservas para canalizar las ayudas, al tiempo que los comunicadores anunciaron que también participarían en actividades para recaudar dinero. La iniciativa fue presentada como un esfuerzo colectivo entre el programa y su audiencia, con el objetivo de apoyar a una familia que enfrenta una situación médica y económica difícil. El llamado se hizo en un tono directo, apelando a la sensibilidad de los televidentes.
Más adelante, el programa entró en una discusión política a raíz de una publicación del periodista Máximo Laureano, quien habría descrito a los conductores como “locutores abelistas” en referencia a su respaldo al alcalde de Santiago, Abel Martínez. Los panelistas rechazaron esa etiqueta y afirmaron que su posición responde a la valoración positiva que hacen de la gestión municipal. Según expusieron, la actual administración ha mantenido la ciudad más limpia, ha impulsado proyectos visibles y ha evitado escándalos de corrupción dentro de la Alcaldía de Santiago. En ese contexto, defendieron que respaldar una gestión que consideran eficiente no equivale a actuar por intereses particulares.
El debate subió de tono cuando los conductores acusaron a ciertos regidores y comunicadores de haber visto la alcaldía como un espacio para beneficios personales y favores políticos. También cuestionaron a figuras que, según dijeron, sí han recibido ayudas, viajes y ventajas pagadas con recursos municipales. El programa insistió en que sus miembros no buscan cargos ni contratos, y que su respaldo a la gestión de Abel Martínez se basa en resultados concretos y no en conveniencias. Así, el espacio convirtió una crítica periodística en una defensa política abierta de la administración municipal santiaguera.