La actriz Kate del Castillo reapareció públicamente para aclarar uno de los episodios más polémicos de su carrera: su vínculo con Sean Penn durante las entrevistas realizadas al narcotraficante El Chapo Guzmán. Por primera vez, admitió que existió un encuentro íntimo entre ambos, aunque insistió en que nunca hubo una relación sentimental ni complicidad criminal. La revelación llega años después, cuando el tema parecía cerrado, pero vuelve a generar debate mediático por el contexto en que ocurrió.
Del Castillo explicó que el silencio prolongado respondió al miedo, al desgaste emocional y a la presión pública. Durante años, sostuvo que jamás pensó involucrarse sentimentalmente y que su único objetivo fue facilitar una entrevista periodística. Sin embargo, reconoció que hubo sexo entre adultos, sin romance ni compromiso. Afirmó que Penn actuó por cuenta propia, escribió su historia para una revista internacional y la dejó fuera de decisiones editoriales clave, lo que deterioró la relación profesional. Según la actriz, ese distanciamiento también alimentó especulaciones injustas sobre su rol en la captura del capo.
La confesión surge en medio de nuevas entrevistas concedidas por Penn, quien ha reiterado que no colaboró con el gobierno estadounidense y que cualquier insinuación en ese sentido pone en riesgo su vida. Para Del Castillo, admitir ahora lo ocurrido busca cerrar un ciclo y desmontar teorías que la persiguieron durante años. El caso reabre el debate sobre los límites entre periodismo, poder y vida privada, así como el impacto que las narrativas incompletas pueden tener sobre la reputación y seguridad de las personas involucradas.