En una Gran Arena del Cibao completamente abarrotada, el Partido Revolucionario Moderno celebró su 11.º aniversario con un acto multitudinario que reunió a sus principales dirigentes y sirvió como demostración de fuerza política con miras al proceso electoral de 2028.

Durante la actividad, el presidente Luis Abinader habló en calidad de militante del partido e hizo un llamado a la unidad interna, exhortando a la dirigencia a defender la gestión gubernamental y a mantener la cohesión política. El mandatario insistió en que el PRM debe actuar como una organización al servicio de la población.

Abinader calificó la corrupción como una “alta traición” a los principios partidarios y aseguró que la creación de un Ministerio Público independiente ha permitido combatir la impunidad del pasado y del presente. Sostuvo que la transparencia institucional es uno de los pilares que definen la identidad del partido oficialista.

El jefe de Estado también destacó logros de su administración, entre ellos la reducción de la pobreza, el aumento del salario mínimo y el fortalecimiento de la democracia mediante reformas constitucionales destinadas a impedir la perpetuidad en el poder. “Este partido no tiene dueño, tiene una misión: servir al pueblo dominicano”, afirmó.

El presidente del PRM, José Ignacio Paliza, recordó los orígenes de la organización en medio de una crisis política y resaltó el crecimiento que ha experimentado la estructura partidaria desde su fundación.

Por su parte, la secretaria general Carolina Mejía aseguró que, si el partido mantiene la cercanía con la ciudadanía y la unidad interna, volverá a ganar las elecciones, al tiempo que exhortó a la militancia a defender la gestión del gobierno.

El acto contó además con la presencia de la vicepresidenta Raquel Peña, la primera dama Raquel Arbaje y el expresidente Hipólito Mejía, quienes acompañaron a la dirigencia en la celebración conmemorativa.