El ministro de la Juventud, Carlos Valdés, defendió la decisión del Gobierno de destituir a funcionarios vinculados a escándalos, al asegurar que la medida forma parte del compromiso del presidente Luis Abinader con la transparencia y la lucha contra la impunidad, sin que esto represente un distanciamiento de la actual gestión con el sector juventud.
Valdés afirmó que la cancelación del director del Instituto Tecnológico de las Américas (ITLA), Rafael Félix, envía un mensaje claro de que la transparencia es innegociable en el Gobierno. En ese sentido, sostuvo que, aunque no se puede garantizar que no ocurran hechos de corrupción, la diferencia en la actual administración es que no hay tolerancia a la impunidad cuando surgen denuncias.
El exdirector del ITLA fue destituido tras señalamientos que lo vinculan con la supuesta exigencia a empleados de aportar el 5 % de sus salarios para fines de campaña, así como con la alegada compra de un penthouse valorado en RD$11 millones, hechos que motivaron la decisión del Poder Ejecutivo.
Al referirse al caso, el ministro de la Juventud recalcó que corresponde a la justicia determinar la culpabilidad o inocencia de los involucrados, al tiempo que reiteró que el Gobierno actúa con responsabilidad política frente a denuncias que afectan la imagen institucional.
Por su parte, el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Modesto Guzmán, lamentó que un dirigente joven se viera envuelto en esta situación, pero subrayó que cada funcionario es responsable de sus actos y reconoció los esfuerzos del Gobierno en materia de transparencia y rendición de cuentas.
Como contexto adicional, se recuerda que Carlos Valdés fue quien sustituyó a Rafael Félix en el Ministerio de la Juventud antes de que este último pasara a dirigir el ITLA, lo que añade un matiz político al debate generado tras la destitución.