La reunión entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la líder opositora venezolana María Corina Machado concluyó este jueves en la Casa Blanca tras más de dos horas de encuentro, en un almuerzo a puerta cerrada que no fue accesible para la prensa. Según varios reportes, se trata del primer encuentro cara a cara entre ambos desde que Trump asumió medidas directas sobre la situación política en Venezuela.

Machado, galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025, se trasladó luego al Congreso de Estados Unidos, donde sostendrá un encuentro con senadores republicanos y demócratas para ampliar los temas discutidos en la Casa Blanca. A su salida, la líder opositora calificó el encuentro como “muy bien” ante los medios, aunque no confirmó si entregó o no su medalla del Nobel a Trump, un gesto que ha circulado en especulaciones periodísticas.

La presencia de Machado frente a la residencia presidencial generó también momentos de respaldo popular: la dirigente saludó a varios venezolanos que se encontraban concentrados en las afueras antes de abordar el vehículo que la llevó al Capitolio, donde ofrecerá una rueda de prensa programada para las 16:00 horas locales (21:00 GMT).

Este encuentro diplomático se produce en un contexto de gran tensión geopolítica, apenas semanas después de que fuerzas estadounidenses detuvieran al expresidente Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, como parte de una operación sorpresa dentro de Venezuela, trasladándolos posteriormente a Nueva York bajo cargos de narcotráfico.

Aunque la Administración de Trump ha mantenido cierta ambivalencia sobre el papel de Machado en un proceso de transición en Venezuela —incluyendo evaluaciones oficiales que sostienen que la líder opositora no cuenta con los apoyos suficientes dentro del país— la reunión de este jueves refleja un esfuerzo por mantener canales de diálogo abiertos con diferentes actores venezolanos y profundizar las relaciones diplomáticas en un momento clave para la región.