La disposición emitida por la Junta Central Electoral (JCE) para regular la afiliación y desafiliación en los partidos políticos ha encontrado respaldo tanto en el Congreso Nacional como dentro de las principales organizaciones partidarias del país. La medida busca poner fin al desorden en los padrones y eliminar la doble o múltiple militancia.
El nuevo reglamento establece mecanismos claros para evitar que ciudadanos aparezcan inscritos en partidos sin haber otorgado su consentimiento. Asimismo, prohíbe que una persona figure simultáneamente en más de una organización política, una práctica que, según datos ofrecidos, afecta a más de 800,000 dominicanos que aparecen registrados hasta en cuatro partidos distintos.
Legisladores consultados reconocieron que no todos los partidos han actuado con responsabilidad al momento de conformar sus padrones, lo que ha generado inconsistencias y cuestionamientos sobre la transparencia interna. En ese sentido, valoraron la iniciativa de la JCE como un paso necesario para fortalecer la institucionalidad democrática.
La normativa también contempla que los ciudadanos que aparezcan con doble afiliación quedarían inhabilitados para ejercer el voto en procesos internos partidarios hasta que regularicen su situación, cerrando así un vacío legal que generaba conflictos en las primarias y elecciones internas.
Delegados de la Fuerza del Pueblo y del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) coincidieron en que la regulación se ajusta a la ley electoral vigente y aporta mayor claridad al sistema. Destacaron que ahora existen reglas precisas sobre cómo proceder en casos de múltiple militancia.
Como parte del proceso de reorganización, los partidos deberán entregar sus listas actualizadas de afiliados a más tardar el 1 de agosto de 2026. En años electorales, el plazo límite será el 1 de noviembre, mientras que en períodos preelectorales la fecha tope será el 30 de abril, conforme al calendario establecido por la JCE.
Con esta medida, el órgano electoral busca garantizar mayor transparencia, depurar los padrones y fortalecer la confianza ciudadana en los procesos internos de las organizaciones políticas del país.
Eso era un cabo suelto y ya se solucionó