En el programa radial Buscando Sonido, el comunicador Robert Sánchez abordó el fenómeno mediático de los llamados esposos del pueblo, Juan Manuel y Alexandra, cuya historia se viralizó desde la entrega del anillo hasta la celebración pública de su enlace. Durante su comentario, el conductor sostuvo que la propuesta matrimonial y la posterior boda fueron celebradas de forma equivocada, al convertirse en un espectáculo masivo. A su juicio, una vez realizado el enlace, el evento deja de ser una boda popular y pasa a ser un matrimonio real, con responsabilidades distintas. Sánchez explicó que la exposición inicial generó simpatía colectiva, pero también abrió la puerta a presiones externas difíciles de manejar para una pareja joven.
El comunicador ofreció un consejo directo a la pareja, señalando que el matrimonio no es un relajo ni un contenido para redes sociales, sino el núcleo fundamental de la familia. Indicó que mantener una relación estable exige enfoque, privacidad y disciplina emocional. Mostró preocupación al recordar que, apenas dos semanas después de casados, ya circulaban videos y controversias vinculadas al manejo de cuentas digitales. Según relató, Juan Manuel expresó inconformidad por el uso de su nombre, situación que provocó críticas públicas y juicios anticipados que afectan la convivencia.
Sánchez recomendó reducir la exposición mediática y construir una vida cotidiana sencilla, basada en el trabajo y la estabilidad. Afirmó que la farándula, los chismes y la presión digital pueden desgastar rápidamente cualquier unión. Recordó que ambos jóvenes provienen de entornos humildes y trabajadores, por lo que merecen la oportunidad de crecer lejos del ruido público. Concluyó que, si no protegen su intimidad, el entusiasmo colectivo podría transformarse en un divorcio del pueblo. El mensaje buscó orientar sin atacar, apelando a la madurez, la responsabilidad compartida y la importancia de priorizar el amor por encima del espectáculo.