A la salida del tribunal, la defensa de Blas Peralta calificó la condena como “desproporcionada” y denunció parcialidad en la decisión judicial. El equipo legal sostuvo que ya había recusado a los magistrados, alegando presión mediática e influencia del Ministerio Público.

El abogado afirmó que, a su juicio, el tipo penal de “asesinato” no aplica al caso, por entender que no se probaron elementos agravantes como premeditación o acechanza. También rechazó que la conducta posterior al hecho sea base válida para sostener una calificación agravada.

La defensa anunció que recurrirá la decisión ante una instancia superior, esperando que la sentencia sea revocada o anulada, total o parcialmente. Reiteró que el tribunal habría interpretado de forma errónea la ley y los hechos del expediente.