El caso de una joven de Cotuí que conoció a un ciudadano británico identificado en redes como “Dream Thomas” ha generado conversación pública sobre los peligros de las relaciones iniciadas en internet. El tema, tratado en un programa de análisis social, expone cómo la interacción virtual puede derivar en vínculos de alto riesgo cuando no existen mecanismos de verificación o apoyo familiar. La historia ha captado atención por el componente emocional y por el contexto de vulnerabilidad económica que, según comentaristas, suele influir en este tipo de situaciones.
Durante el análisis también se recordó el caso de la abogada Paola Languasco, ocurrido años atrás, como ejemplo de los riesgos asociados a contactos personales establecidos mediante plataformas digitales. Especialistas en violencia de género advierten que la manipulación emocional y la dependencia económica pueden convertirse en factores determinantes en relaciones tóxicas, por lo que recomiendan reforzar la educación preventiva y la protección institucional ante señales de peligro.
El episodio ha servido para reabrir el debate sobre seguridad digital y violencia intrafamiliar en la República Dominicana, destacando la necesidad de políticas públicas que fortalezcan la prevención y el acompañamiento a víctimas potenciales. Analistas coinciden en que la exposición mediática de estos casos puede contribuir a generar conciencia social, siempre que se aborden con enfoque informativo y responsable, priorizando la seguridad y el bienestar de las personas involucradas