El segmento de farándula del programa De Extremo a Extremo estuvo marcado por un intercambio intenso y cargado de ironía entre Mamola y Yubelkis Peralta, figuras habituales del espacio. El diálogo, que mezcló humor, reproches y complicidad, sirvió de introducción a una revisión amplia de temas sociales y mediáticos, manteniendo el tono característico del segmento. Entre bromas personales y comentarios sarcásticos, ambos conductores captaron la atención del público, reforzando la dinámica que los ha convertido en referentes de la televisión de entretenimiento local.
Durante la intervención, Mamola aprovechó el espacio para destacar logros y figuras del espectáculo nacional, incluyendo reconocimientos a exponentes musicales consolidados y a plataformas digitales de contenido farandulero. También abordó el cierre del año televisivo, señalando a talentos del propio programa que, según afirmó, tuvieron un desempeño destacado durante la temporada navideña. El comentario se mantuvo dentro del registro informal propio del segmento, pero incorporó valoraciones sobre la permanencia artística, la vigencia en el gusto popular y el impacto del entretenimiento dominicano dentro y fuera del país.
El bloque tomó un giro más crítico cuando se expusieron imágenes y relatos sobre desigualdad social, transporte público y condiciones de vida en sectores vulnerables de Santo Domingo. Mamola cuestionó la realidad que enfrentan ciudadanos de bajos recursos durante las festividades, contrastándola con las celebraciones de sectores privilegiados. Asimismo, lanzó críticas directas a la gestión de servicios públicos, salud y movilidad urbana, apelando a las autoridades a asumir responsabilidades. El segmento cerró combinando farándula y denuncia social, una fórmula recurrente del programa que busca generar conversación pública más allá del entretenimiento.