El joven Brianey Alonzo hizo pública una denuncia contra su expareja, Junior Ferrera, en la que asegura haber sido víctima de acoso, persecución y amenazas tras decidir terminar la relación. Según relató, la situación escaló hasta afectar su seguridad personal, su salud emocional y su tranquilidad, incluyendo seguimientos a su lugar de trabajo y a su residencia.

Alonzo indicó que, ante la gravedad de los hechos, se vio obligado a solicitar órdenes de alejamiento en dos provincias distintas y, en al menos una ocasión, llamar al sistema de emergencias 911 por conductas agresivas. También afirmó haber recibido amenazas directas contra su vida y haber sido objeto de vigilancia constante, control a través de redes sociales e intentos de intimidación.

El denunciante sostuvo que cuenta con pruebas que respaldan sus señalamientos, como documentos legales, mensajes, fotos y videos, y aseguró que no sería la única persona que ha tenido que recurrir a medidas de protección frente al mismo individuo. Al hacer pública su experiencia, llamó a no normalizar el acoso ni la violencia, exhortó a denunciar y pidió respeto y prudencia al tratar el caso, señalando que visibilizar estas situaciones también puede ayudar a prevenirlas.

Violencia en RD

La violencia de género en parejas del mismo sexo en República Dominicana existe y puede presentarse con las mismas o incluso mayores dificultades que en parejas heterosexuales, aunque muchas veces permanece invisibilizada. Se refiere a cualquier forma de maltrato físico, psicológico, sexual, económico o digital ejercido por una persona hacia su pareja del mismo sexo, con el fin de controlar, dominar o someterla. Incluye agresiones, amenazas, humillaciones, aislamiento, chantaje emocional, control de redes sociales o dinero, y forzar relaciones sexuales sin consentimiento.

En el contexto dominicano, estas víctimas enfrentan doble silencio: por el miedo a denunciar la violencia y por temor a la discriminación por su orientación sexual. Aunque la legislación de protección integral todavía está en desarrollo, la violencia en el hogar es sancionable y las personas LGBTIQ+ pueden denunciar. Existen instituciones como la Línea Vida, el Ministerio Público, la Policía Nacional y organizaciones de derechos humanos que pueden ofrecer acompañamiento legal y psicológico.Si tú o alguien cercano está atravesando una situación así, es importante buscar ayuda y apoyo profesional —la violencia nunca es normal ni justificada, sin importar el tipo de relación.