Trabajadores, estudiantes y representantes sindicales protagonizaron este jueves una jornada de protestas en Caracas, donde denunciaron agresiones por parte de cuerpos de seguridad mientras se dirigían hacia el Palacio de Miraflores para exigir mejoras salariales y reivindicaciones sociales.
La movilización, convocada por distintos gremios laborales y estudiantiles, forma parte de una serie de manifestaciones que se han intensificado en las últimas semanas, en reclamo de un salario mínimo digno y mejores condiciones de vida. Durante la marcha, los manifestantes denunciaron bloqueos y acciones represivas que impidieron su avance hacia la sede del Ejecutivo.
Dirigentes sindicales calificaron como “inaceptable” que el salario mínimo en Venezuela permanezca congelado desde 2022 en 130 bolívares mensuales, equivalente a menos de 0,30 dólares, una cifra que consideran insuficiente para cubrir las necesidades básicas.
Pese a las tensiones registradas en protestas recientes, los organizadores ratificaron su llamado a mantener la lucha en las calles. La movilización del 9 de abril fue concebida como una demostración de unidad entre trabajadores y estudiantes, quienes exigen respuestas concretas ante la crisis económica que atraviesa el país.
Las protestas se producen en un contexto de creciente presión social, luego de que el gobierno anunciara un posible aumento salarial sin ofrecer detalles específicos, lo que ha generado mayor descontento entre la población.
En paralelo, organismos internacionales y sectores sociales han advertido sobre la urgencia de revisar las políticas salariales, mientras continúan las convocatorias a nuevas manifestaciones en distintas regiones del país.