Los residentes de la playa Najayo, en el municipio San Gregorio de Nigua, provincia San Cristóbal, mantienen una firme oposición a que la llamada Casa Najayo, antigua residencia de veraneo de Rafael Leónidas Trujillo, sea adquirida por la Fundación Universitaria Pedro Henríquez Ureña. Aunque la edificación se encuentra actualmente en ruinas, los comunitarios sostienen que se trata de un patrimonio histórico y cultural de la provincia, cuyo valor trasciende lo material y forma parte de la memoria colectiva del municipio.

El conflicto surge luego de que la fundación universitaria presentara supuestos títulos de propiedad reclamando derechos sobre el inmueble. Ante esto, el Concejo de Regidores aprobó de forma unánime la resolución 3Q1-2017, mediante la cual se declara la casa como patrimonio cultural. Autoridades municipales y abogados del ayuntamiento argumentan que la Constitución Dominicana, en su artículo 64, obliga al Estado a proteger el patrimonio cultural, y advierten que además las zonas costeras no pueden ser privatizadas, conforme a la Ley 64-00 de Medio Ambiente.

Dirigentes comunitarios temen que, de concretarse la entrega, no solo se pierda un bien histórico, sino también una de las principales fuentes económicas de la zona, de la que dependen más de mil familias vinculadas al turismo local. Por ello, aseguran que agotarán todas las vías legales y no descartan movilizaciones populares. El próximo miércoles 21 está prevista una nueva audiencia judicial que podría marcar el rumbo definitivo de la histórica Casa Najayo.