En el municipio de Sosúa, específicamente en el barrio El Tablón, residentes permanecen en la zona pese a la cercanía del huracán. El fuerte oleaje, los vientos intensos y la crecida del río Sosúa marcan el panorama.
Pescadores del área aseguraron que no sienten temor ante el fenómeno atmosférico. Afirman que están acostumbrados a estas condiciones y que, de ser necesario, se trasladarían a zonas más altas como medida preventiva.
Aunque reconocen la fuerza del huracán, los comunitarios expresaron confianza y calma, señalando que mantienen vigilancia constante. Las autoridades continúan monitoreando la situación ante posibles riesgos por inundaciones y marejadas.