En el programa Bajo la Lupa, el comunicador Jhon Bery abordó un caso de violencia extrema ocurrido en el entorno de La Victoria, donde un hombre habría asesinado a una mujer embarazada y a tres menores, según lo comentado en el espacio. El panel expresó indignación por la gravedad del hecho y por lo que describieron como un deterioro social, reclamando una actuación estatal más visible y efectiva frente a la violencia en los barrios.

Durante la conversación, se mencionaron rumores sobre supuestos “ritos” y elementos “satánicos”, además de estigmatizaciones por apariencia o gustos musicales. Ese tipo de señalamientos no sustituyen una investigación: lo responsable es esperar los hallazgos oficiales del Ministerio Público y los peritajes forenses, y evitar conclusiones basadas en especulación.

El segmento también incluyó posturas problemáticas —como sugerir detener familiares para presionar— que chocan con el debido proceso y la responsabilidad penal individual. La exigencia válida, sin embargo, fue clara: protección real para víctimas y testigos, investigación rápida, y sanción conforme a la ley, sin linchamiento mediático ni teorías sin pruebas.