Durante una emisión del programa Hoy Mismo se analizó el reciente cambio de mando en Cuba, donde Miguel Díaz‑Canel asumió formalmente la presidencia del Consejo de Estado tras décadas de liderazgo de la generación histórica de la revolución. El discurso de Díaz-Canel estuvo marcado por la defensa de la continuidad del sistema socialista y por la promesa de preservar los logros de la revolución cubana. El nuevo mandatario aseguró que su objetivo es perfeccionar el modelo vigente y fortalecer las estructuras políticas que han definido el sistema desde 1959.

En el mismo acto institucional, Raúl Castro ofreció un extenso discurso de despedida ante la Asamblea Nacional, donde abordó el proceso de transición generacional dentro del liderazgo político del país. Durante su intervención reconoció errores cometidos a lo largo de la administración revolucionaria y señaló la necesidad de realizar ajustes en áreas como la economía y el funcionamiento del Estado. Asimismo, dejó claro que continuará como primer secretario del Partido Comunista de Cuba durante un período de transición, lo que permitirá acompañar el traspaso gradual del poder hacia dirigentes que crecieron dentro del propio sistema político.

Analistas del programa señalaron que el cambio representa un momento histórico dentro de la política cubana, ya que por primera vez en décadas el liderazgo del país pasa a una generación que no participó directamente en el triunfo revolucionario. Aunque el modelo político se mantiene bajo el control del partido único, algunos observadores consideran que podrían producirse reformas económicas graduales en el futuro. La transición, realizada de forma institucional y sin crisis internas visibles, marca una nueva etapa en la estructura de poder del país caribeño.