El presidente de la Suprema Corte de Justicia, Luis Henry Molina, advirtió que el hacinamiento en las cárceles del país persistirá mientras el sistema judicial no convierta los acuerdos extrajudiciales en una vía habitual para resolver conflictos. A su juicio, el uso excesivo de la prisión preventiva agrava la sobrepoblación carcelaria y retrasa la solución de casos que podrían resolverse sin llegar a juicio.
Durante un encuentro regional para presentar las metas del plan Justicia Futuro 2030, Molina enfrentó cuestionamientos por el estado del sistema penitenciario y el impacto del hacinamiento en la reinserción social. Señaló que el entorno carcelario actual puede empujar a personas procesadas por delitos menores a involucrarse en conductas delictivas para sobrevivir dentro de prisión, lo que termina profundizando el problema de seguridad y reincidencia.
El magistrado afirmó que el modelo basado casi exclusivamente en juicios de fondo es insostenible y que el sistema penal ya muestra señales de colapso si no se fortalecen los acuerdos entre las partes. Como referencia, citó el caso de Estados Unidos, donde la gran mayoría de los procesos se resuelve mediante acuerdos, lo que permite descongestionar tribunales y reducir la presión sobre las cárceles.
En el mismo escenario, representantes de la Organización de los Estados Americanos exhortaron a impulsar una justicia más humana, cercana a la ciudadanía y enfocada en construir confianza. Molina reconoció las críticas y llamó a jueces, fiscales, defensores y demás actores del sistema a integrarse al proceso de reforma, con el objetivo de transformar la administración de justicia y aliviar la crisis penitenciaria.