Esta semana la actriz Marjorie de Sousa compartió un momento especial al llevar a su hijo Matías Gil de Sousa al teatro por primera vez, celebrando juntos una salida cultural que la artista calificó de significativa para su familia. El momento se da en medio de un proceso legal en México relacionado con la posibilidad de que el menor viaje junto a ella a destinos como Miami, donde suele laborar por compromisos profesionales y laborales, lo que ha generado atención mediática sobre la situación del pasaporte del niño y las autorizaciones judiciales correspondientes.
El caso del pasaporte de Matías ha sido tema recurrente en la disputa legal entre Marjorie de Sousa y el actor Julián Gil, su expareja y padre del niño, ya que inicialmente los tribunales mexicanos negaron la salida del país al menor por falta de autorización conjunta de ambos progenitores. En diferentes instancias judiciales, el permiso para tramitar y utilizar el pasaporte ha sido objeto de apelaciones y fallos contradictores, obligando a la actriz a gestionar permisos específicos cada vez que planea un viaje con su hijo fuera de México.
Marjorie ha expresado públicamente que es la cabeza de su familia y asume la responsabilidad de proveer y cuidar a su hijo, así como a su madre y otros familiares, en un contexto personal y laboral exigente. También ha señalado la importancia de que, más allá de la situación legal, Matías pueda tener momentos de normalidad y afecto compartido con ambos progenitores. La discusión sobre la custodia, los viajes y los derechos de visita continúa siendo parte de la cobertura pública de este caso, con expectativas de que futuras audiencias judiciales aporten claridad definitiva sobre la posibilidad efectiva de que Matías pueda acompañar a su madre en sus trabajos fuera de México