La hermana Leticia Ugboaja fue puesta en libertad luego de permanecer varias horas bajo custodia del U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE), tras ser detenida mientras caminaba hacia una misa dominical en la ciudad de McAllen.
La religiosa se dirigía a la iglesia Our Lady of Sorrows Church, ubicada a pocos kilómetros de la frontera entre Estados Unidos y México, cuando fue interceptada por agentes migratorios. Hasta el momento, ni el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos ni el ICE han ofrecido una explicación oficial sobre las razones de su detención.
Tras conocerse el caso, la parroquia publicó un mensaje en redes sociales solicitando apoyo para la religiosa, lo que generó una rápida reacción pública y la intervención de varios miembros del Congreso estadounidense, entre ellos la representante Monica de la Cruz. Gracias a esas gestiones, Ugboaja recuperó su libertad y regresó a su hogar.
La hermana Leticia pertenece a la congregación Daughters of Mary Mother of Mercy y presta servicio como Ministra Extraordinaria de la Sagrada Comunión en la iglesia Our Lady of Sorrows. Además de su labor pastoral, trabaja como enfermera registrada en el sistema de salud del sur de Texas y anteriormente se desempeñó durante una década como asistente certificada de enfermería.
El incidente ha reavivado el debate sobre las políticas migratorias en Estados Unidos y las operaciones de control en lugares considerados sensibles, como templos religiosos, en medio del endurecimiento de las medidas de inmigración implementadas por la administración del presidente Donald Trump. Líderes religiosos han expresado preocupación por el temor que estas acciones generan entre los feligreses y las comunidades migrantes.