La llamada “boda del pueblo” se convirtió en un fenómeno social en República Dominicana tras viralizarse una propuesta de matrimonio grabada en un centro comercial. El video mostró a un joven venezolano pidiéndole matrimonio a su novia dominicana y, en pocas horas, la historia fue replicada masivamente en redes sociales.
El impacto fue tal que empresas, figuras del entretenimiento y medios ofrecieron cubrir todos los gastos del enlace. Lo que inició como una ceremonia sencilla pasó a ser un evento de gran escala, con artistas invitados, cobertura televisiva y una agenda saturada de entrevistas, regalos y compromisos públicos.
El caso abrió un debate sobre el poder de las redes sociales, la pérdida de la privacidad y la idealización del amor mediático. Especialistas advierten que la fama repentina es efímera y puede distorsionar la noción de compromiso, recordando casos similares en otros países donde eventos virales terminaron en desorden o tragedia.