En el programa radial Buscando Sonido, Robert Sánchez expresó una postura crítica sobre la presentación de Bad Bunny en Hard Rock Live, en Santo Domingo. Aunque cuestionó la calidad artística del exponente urbano, reconoció su alto nivel de popularidad y el impacto comercial que genera entre sus seguidores.
El comunicador puso en duda la logística del evento, al señalar que Bad Bunny se había presentado la misma noche en el Madison Square Garden, en Nueva York. Según explicó, la práctica de “doblar” presentaciones —actuar en dos lugares distintos en un mismo día— resulta inviable en este caso por razones de tiempo y traslado, lo que afectó directamente al público dominicano.
Sánchez planteó un debate sobre responsabilidades compartidas entre artistas, manejadores, promotores y público. A su juicio, quienes contratan deben prever incumplimientos, mientras los fanáticos también deben informarse antes de adquirir boletas. El análisis reavivó una discusión recurrente en torno a la ética profesional y el respeto al público en la industria musical.