Durante un segmento de farándula del programa televisivo De Extremo a Extremo, se abordó el caso de un director teatral que presuntamente fue impedido de ingresar a una discoteca de Santo Domingo por su color de piel. El tema fue comentado por el internacional Mamola, generando una discusión que trascendió el entretenimiento y tocó aspectos sociales sensibles. El planteamiento despertó reacciones inmediatas entre televidentes, debido a la reiteración de denuncias similares en distintos espacios nocturnos del país.

En el segmento se hizo referencia a situaciones previas ocurridas en centros de diversión y zonas comerciales, donde ciudadanos han denunciado trato desigual bajo argumentos como “políticas internas” o “decisiones del personal de seguridad”. Según lo expuesto, en muchos casos los propietarios de los establecimientos emiten disculpas posteriores, atribuyendo la responsabilidad al personal operativo. Esta práctica, según se comentó, contribuye a una percepción de falta de consecuencias reales y refuerza la desconfianza pública.

El debate televisivo evidenció cómo la farándula también funciona como canal de denuncia social, al visibilizar problemáticas que afectan la convivencia y la percepción de igualdad. Aunque el segmento mantuvo su tono característico de análisis ligero y comentario popular, el mensaje fue contundente: la discriminación, real o percibida, continúa siendo una preocupación vigente. La conversación dejó abierta la reflexión sobre la necesidad de normas claras, aplicación equitativa y comunicación respetuosa en los espacios nocturnos de la capital dominicana.