La Policía de Ecuador capturó este jueves a un importante líder de la banda criminal Los Lobos, organización señalada por controlar actividades de narcotráfico, extorsión y otros delitos en Quito. El operativo fue encabezado por el ministro del Interior, Jhon Reimberg, y forma parte de las acciones impulsadas por el gobierno del presidente Daniel Noboa para combatir el crimen organizado.
La detención se produce en medio de una ofensiva estatal que incluye toques de queda nocturnos, estados de excepción y el despliegue de militares en las calles, con el objetivo de debilitar a decenas de bandas delictivas que operan en el país y que mantienen vínculos con redes internacionales.
Según informes de inteligencia, Los Lobos mantienen nexos con el Cártel Jalisco Nueva Generación, una de las organizaciones criminales más peligrosas de México. En pocos años, esta banda ha logrado posicionarse como una de las más poderosas de Ecuador, con miles de integrantes y una fuerte presencia en varias zonas del país.
Al momento de su captura, el cabecilla —identificado como “Gordo Paúl”— se encontraba acompañado de su pareja, quien también fue arrestada. De acuerdo con las autoridades, la mujer desempeñaba un rol clave en la logística de la organización, coordinando actividades relacionadas con el tráfico de drogas, extorsiones, secuestros y minería ilegal.
Tras el allanamiento, el detenido fue presentado esposado y con el torso desnudo, mostrando varios tatuajes, entre ellos el de un león, símbolo vinculado a la agrupación Los Choneros. Precisamente, Los Lobos surgió como una escisión de esa organización criminal, convirtiéndose posteriormente en uno de sus principales rivales dentro del conflicto entre bandas en Ecuador.