Durante una emisión del programa Hoy Mismo, el comunicador Oscar Medina cuestionó el manejo del proceso judicial vinculado al caso Caso Odebrecht en República Dominicana. En su intervención, aseguró que la Procuraduría habría contratado una empresa para grabar los arrestos de los implicados, lo que, a su juicio, evidencia un enfoque mediático en lugar de estrictamente judicial. Sus declaraciones generaron debate en torno a la transparencia y las motivaciones detrás de las acciones del Ministerio Público.

Medina sostuvo que las detenciones fueron ejecutadas de forma que maximizaran su exposición pública, señalando que los imputados fueron trasladados sin medidas que resguardaran su privacidad. Además, criticó la duración de los interrogatorios y la presencia de numerosos medios de comunicación, sugiriendo que estos elementos respondían a una estrategia para influir en la opinión pública. Según su análisis, el proceso ha estado marcado por un manejo comunicacional que prioriza el impacto mediático sobre la rigurosidad investigativa.

El periodista también advirtió sobre el riesgo de utilizar mecanismos de exposición pública para desacreditar a personas sin que exista una conclusión judicial definitiva. En ese sentido, planteó que el poder institucional debe ejercerse con responsabilidad y sin vulnerar derechos fundamentales. Sus declaraciones reavivan el debate sobre los límites entre justicia y espectáculo en casos de alto perfil, así como el papel de los medios en la construcción de narrativas en procesos judiciales complejos.