Puertorriqueños y dominicanos arribaron a la República Dominicana procedentes de Puerto Rico, tras el devastador paso del huracán María. A su llegada, compartieron testimonios marcados por la escasez, la incertidumbre y el colapso de los servicios básicos en la isla.
Entre ellos se encuentra Lilian de Filló, quien llegó con sus cuatro hijos huyendo de la falta de alimentos, combustible y electricidad. Permanecerá en casa de familiares en territorio dominicano por tiempo indefinido, mientras mantiene la esperanza de regresar a Puerto Rico, donde dejó a su esposo. Casos similares relatan el temor de no poder garantizar lo básico a sus familias.
También arribaron profesionales y estudiantes, como la doctora Lidia Sánchez y la joven Yerena Elgarben, quienes narraron el impacto emocional de la crisis y la dificultad de comunicarse con sus seres queridos. Ante la limitada operación del aeropuerto puertorriqueño, los vuelos hacia República Dominicana se han convertido en una de las principales vías de salida para quienes buscan resguardo temporal.