La República Dominicana permanece bajo observación ante la trayectoria del Huracán Irma, y uno de los puntos de mayor atención es la costa norte. Hasta esa zona se trasladó el periodista Tony Dandrades, quien reportó desde Nagua, ubicada a unas 90 millas de Santo Domingo. El comunicador recordó que se trata de una región vulnerable por su cercanía al mar y por antecedentes históricos, como el tsunami ocurrido en 1946, que provocó graves daños en la zona.
Según los pronósticos meteorológicos citados en el reporte, si Irma se aproxima a esta región, el oleaje podría alcanzar hasta 20 pies de altura, lo que representa un riesgo significativo para comunidades costeras. A pesar de este escenario, Dandrades señaló que los residentes se mantienen relativamente tranquilos y han comenzado a preparar sus hogares, aunque algunos esperan que la tormenta se acerque más para completar las medidas de protección. Testimonios recogidos en el lugar reflejan preocupación por la aparente lentitud en las acciones preventivas, tanto de ciudadanos como de autoridades, al considerar que muchas viviendas aún no muestran señales claras de resguardo.
Las autoridades informaron que este miércoles comenzaron a habilitar escuelas públicas que funcionarán como albergues temporales, en caso de que sea necesaria la evacuación. Residentes entrevistados aseguraron tener listas sus pertenencias básicas y expresaron su disposición a salir de la zona si así lo indican los organismos oficiales. Aunque el mar se mantiene en calma, se advirtió que los efectos del huracán comenzarían a sentirse en la región norte a partir de la tarde del 10 de julio y durante todo el jueves. La cobertura continuará en Primer Impacto, con el compromiso de ofrecer información actualizada sobre la evolución del fenómeno y las decisiones de protección civil.